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Tarro, airless, tubo… ¿cuál elegir?

Tarro, airless, tubo… ¿cuál elegir?

¿Te has preguntado alguna vez por qué un producto está en diferentes envases? Al mirar los estantes de tu farmacia, ¿has dudado entre elegir el mismo producto en tarro o en tubo? ¿O por qué escoger ampollas o un sérum en cuentagotas? Te explicamos cuáles son las diferentes presentaciones en este post.

El tarro es el envase de las cremas más tradicional y el preferido por las españolas, por sus connotaciones de bienestar: al coger la crema con las yemas de los dedos sientes su textura desde el primer instante; también puedes oler su fragancia (la mayoría de las cremas la tienen). Aunque siempre existirá, hay un envase que cada vez gana más terreno, por sus beneficios en dermocosmética pensado, eso sí, para texturas no muy cremosas: el airless.

El airless previene que el aire entre en contacto con los componentes del cosmético, evitando su oxidación y el uso de conservantes, y manteniendo la fórmula en perfectas condiciones, lo que permite alargar su conservación. Además, el airless dispensa la misma cantidad en cada uso, controlando la dosificación, y permite que se utilice todo el producto, sin desperdiciarlo, ya que impulsa el contenido del frasco de abajo arriba. Es el envase preferido para muchas marcas de tratamientos antiedad.

Pero si hablamos de dermocosmética antiedad, uno de los envases más utilizados son los cuentagotas o droppers, perfectos para sérum y todo tipo de formulaciones cosméticas de baja viscosidad porque permiten controlar la dosis y evitan el desperdicio de producto. La punta de la pipeta tiene poco acceso a los gérmenes externos y la contaminación, asegurando que la formulación permanezca intacta.

El tubo es el envase ideal para, por ejemplo, los dentífricos, pero también se utiliza para las cremas de manos o los cosméticos de limpieza. Entre las ventajas de los tubos de aluminio, destaca que protegen frente agentes externos, son esterilizables y permiten una aplicación limpia. Una de las últimas innovaciones son los tubos reciclables, hechos con HDPE (polietileno de alta densidad), un polímero que se usa ampliamente para envases de leche y otras botellas de plástico y se recicla de forma masiva.

Para tratamientos intensivos, uno de los packagings más habituales son las ampollas monodosis (aunque, en ocasiones, una ampolla sirve para dos aplicaciones). Destacan por ser muy higiénicas y por su alta concentración de activos.

Si hablamos de desodorantes, los formatos son: vaporizador o atomizador, stick o barra y roll-on; estos dos últimos son más recomendables para pieles sensibles.

El roll-on también es un formato utilizado para los tratamientos de contorno de ojos, además del tubo con aplicador metálico en forma de bola; este último es un aplicador masajeador elaborado en zamac que proporciona una sensación fresca, así como un efecto estimulante y relajante.

Por último, también hay pinceles, muy habituales en los correctores de ojeras pero también para el tratamiento de uñas, y aplicadores especiales, como, por ejemplo, los de algunos tratamientos capilares.

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Datos iDermo

Productos Productos: 4.607
Productos visitados Productos visitados: 12.388.566
Laboratorios Laboratorios: 94
Marcas Marcas: 300
Valoraciones Valoraciones: 11.959