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¿Sabes qué tipo de piel es la tuya?

¿Sabes qué tipo de piel es la tuya?

Los productos para el rostro están pensados para cuidar, proteger la piel y mejorar ciertos problemas que esta pueda tener, como la sequedad, el acné, las manchas... Un amplio abanico de posibilidades para adaptarse a todos los tipos de piel, con tratamientos cada vez más personalizados. Ante la variedad de propuestas, lo mejor es guiarse por el tipo de piel, nuestros gustos y de otros factores como la época del año, las condiciones de vida, los hábitos personales, etc. Para escoger el mejor producto debemos conocer bien nuestra piel y, aparatos como los analizadores de piel nos ayudan a saber características concretas de ella. A continuación os contamos las diferencias entre los distintos tipos de piel y mucho más. ¡Sigue leyendo!

Conocer el tipo de piel es fundamental para seguir un tratamiento y unos cuidados adecuados. Cuando hablamos de piel siempre viene a la cabeza la piel normal. Esta es poco habitual en la edad adulta, es la piel “ideal” de los niños antes de la pubertad. Ante todo, debe protegerse para conservar sus cualidades el mayor tiempo posible.

Tipos de piel

• Piel seca. La piel seca es la que presenta déficit de agua. Es frágil y produce molestias y tirantez. A simple vista suele ser clara, sin brillo, no se aprecian poros, tiende a la descamación. La piel seca hace que aparezcan arrugas finas. Es importante saber el origen de la piel seca, si es por dermatosis, por descamamiento ocasional, acudiendo al dermatólogo para así determinar la naturaleza y duración del tratamiento.

• Piel grasa. La piel grasa está relacionada con el aumento del volumen y la secreción de las glándulas sebáceas. A simple vista está apagada y tiene un aspecto brillante (en función de la cantidad de sebo). Es una piel porosa, presenta granos y cicatrices derivadas de estos. Las arrugas, en este caso, tardan más en aparecer, son menos numerosas, pero más profundas. Es importante distinguir una verdadera piel grasa o una piel que emplea cremas demasiado ricas. No realizar una buena higiene cutánea, determinados productos de maquillaje... pueden hacer que la piel sea grasa, sin ser un verdadero problema. Hay que recordar que es muy importante lavarse las manos y la piel del rostro antes de aplicar el tratamiento para este tipo de piel.

• Piel mixta. La piel mixta presenta zonas grasas en el rostro (zona T) y zonas normales o secas (mejillas). El objetivo para este tipo de piel es limpiar las zonas grasas sin perjudicar las zonas normales o secas.

• Piel sensible. La piel sensible puede observarse en todos los tipos de piel. Se caracteriza por diferentes reacciones que pueden ir desde la irritación hasta la alergia. Su envejecimiento puede ser acelerado por las diversas alteraciones que sufre. A la piel sensible le afecta el medio ambiente, el tipo de vida, el empleo de algunos cosméticos, los medicamentos, algunas técnicas estéticas, condiciones laborales, etc. Por ello, es importante conocer todos estos factores a la hora escoger un producto u otro.

Entorno ambiental

Además de la fisiología de la piel es importante tener en cuenta el entorno ambiental en el que nos movemos y nuestros hábitos de vida. El perfil de cada persona es distinto y requiere un tratamiento adecuado en función de nuestras necesidades. No es lo mismo la piel de un niño, que la de un adulto o una persona mayor. También hay factores característicos del sexo que influyen en las características de la piel. Cuando hablamos de entorno ambiental nos referimos a si se vive en la ciudad o en el campo, en la playa o en la montaña. En cuanto a los hábitos de vida, hacemos referencia al cigarro, al deporte, a la alimentación, al sueño, al estrés...

Información para no olvidar

Es importante recordar algunos aspectos relacionados con el cuidado facial para que los productos que compres ofrezcan resultados visibles. Son consejos que debes tener presente en cualquier edad y época del año.

• La piel del rostro debe estar limpia para aplicar un producto facial. Las manos también deben de estarlo.

• La hidratación es el cuidado básico de la piel del rostro. La crema hidratante debe adaptarse a las necesidades de cada piel, en función de la edad de cada persona. Existe la falsa creencia de que con las altas temperaturas hay que hidratar menos la piel porque se suda más. La realidad es que en esta época del año hay que mantener las mismas rutinas de limpieza, exfoliación e hidratación que el resto del año.

• Además, se debe hacer un esfuerzo mayor en la protección solar con factores FPS elevados y aplicar un producto solar, sobre todo en determinados casos: personas con piel sensible, mujeres que toman píldoras anticonceptivas, mujeres embarazadas, niños, personas mayores, deportistas que pasan muchas horas al sol...

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Datos iDermo

Productos Productos: 873
Productos visitados Productos visitados: 1.394.553
Laboratorios Laboratorios: 23
Marcas Marcas: 110
Valoraciones Valoraciones: 1.176